Área I.- Principios Sociales Universales.
Objetivo General del Área I. Proporcionar al dirigente de empresa la filosofía y los valores que le ayuden a definir las políticas, programas y estrategias que favorezcan su pleno desarrollo humano y el de sus colaboradores con énfasis en el ejercicio de su responsabilidad social.
Introducción: Este tema es fundamental para tener una idea clara del contenido del Diplomado y de su finalidad. Reflexionar sobre los principios de la DSI ayudará a los participantes en su formación profesional y moral, en orden a enfocar con sentido de responsabilidad social los problemas inherentes a las actividades que ejercen como empresarios y también como integrantes de su propia familia y de la sociedad.
Persona Humana: Comprender el carácter de universalidad de los principios, de su actualidad y de pensar en algunas derivaciones prácticas. Reconocer que la persona humana es un ser corporal e inteligente, con voluntad libre y responsable moralmente, sujeto de derechos y deberes, trascendente. Reconocer también que es el origen, centro y fin de toda vida social y económica.
Libertad: El núcleo puramente humano de la dignidad de la persona sobre las demás criaturas es el ejercicio de su libertad inteligente y libre. Por eso se impone reflexionar más a fondo sobre este tema. Declarar la importancia de elegir lo que la razón dice que es bueno moralmente, a través del análisis del proceso psicológico del acto libre y responsable.
Igualdad: Una vez reflexionado sobre la dignidad del hombre, radicalmente puesta en su libertad psicológica moral, hay que tratar el problema: ¿si todos los hombres son personas por qué hay desigualdades entre ellos y qué hacer frente a éstas? Distinguir la igualdad esencial de la desigualdad existencial, en los seres humanos y ver sus implicaciones en la empresa, en la familia, en el país y en el mundo.
Fraternidad: Todos los seres humanos, por ser personas son iguales en su esencia, pero existen desiguales en su vida social. Se ha visto que las desigualdades que hieren la dignidad personal han de superarse por la convivencia libre y moralmente obligatoria. Convencerse de que la fraternidad, sublimada a caridad en el pensamiento social, es una actitud sin la cual no se pueden superar los egoísmos de indiferencia ante las desigualdades involuntarias o ante las voluntariamente provocadas.
Bien Común: La sociabilidad necesaria a todo hombre (que es por naturaleza persona libre y desigual existencialmente frente a los demás) le lleva con la motivación fraterna a buscar con otros una mejoría en común. Demostrar lógica y experimentalmente la definición del Bien Común como el conjunto de condiciones sociales que permitan, favorezcan y alienten a los individuos, familias y asociaciones para lograr con mayor amplitud y más facilidad, su propia perfección.
Solidaridad: Si bien el bien común al que por sociabilidad cada una de las personas libres y responsables tienden por su misma existencia irrepetible imperfecta pero perfectible y capaz de revestirse de caridad, sería imposible de lograrse sin la obligación de cada quien a cooperar a su logro y reparto. Mostrar que la solidaridad es el vínculo moral que une y compromete a las personas con el fin de lograr el bien común. Hacer ver que este vínculo implica la determinación firme y constante de estar comprometidos, todos y cada uno en la consecución del bien para todos y para cada uno.
Subsidiariedad: Al reflexionar sobre la solidaridad que tiene su raíz en la dignidad de la persona humana libre y responsable, y que es la contrapartida de la sociabilidad, aunada a la caridad, surge el problema ¿hasta qué grado obliga la solidaridad? Reconocer a la subsidiaridad como el principio social que señala la medida o norma de ejercer la solidaridad.
Autoridad: Después de haber reflexionado sobre el bien común obligante por fraternidad, solidaridad, subsidiaridad sobre la caridad, como la culminación de las reflexiones de temas anteriores, es necesario pensar en un medio indispensable para que las personas integrantes de la sociedad, cumplan su cometido al respecto en cada país. A partir de una noción clara y práctica de la autoridad como servicio a las personas de cualquier sociedad, convencer de que el mando ejercido con sentido social en vez de debilitar el poder del gobernante, lo robustece y le da valor humano.
Justicia: Tratar de un orden jurídico natural y político como elemento necesario del bien común de una sociedad, tutelado por una autoridad, implica reflexionar en el cumplimiento de ese orden que mira a personas por ser personas, a ciudadanos entre sí, implica tratar de su observancia. Tener el concepto claro de la justicia como una virtud o hábito permanente de la voluntad para dar a cada quien lo que le corresponde como suyo (su derecho) frente a otro u otros.
Deberes y Derechos Humanos: Después de haber tratado los temas de dignidad de la persona humana con libertad responsable, esencialmente igual a las demás, surge insoslayable el tema de la inmediata derivación de los derechos y deberes en la convivencia social que han de ser respetados a toda costa. Tomar conciencia de las exigencias de la igualdad esencial entre los seres humanos, cuya dignidad personal implica mutuo respeto y protección por parte de los Estados dentro de ellos y en el concierto de las naciones a nivel mundial.
Actitudes Personales Fundamentales: Aunque se llegue a tener claro el concepto de la justicia y se tenga el compromiso de practicar la fraternidad en su más alto grado de caridad. Contra los intereses egoístas de los humanos, se requieren otras virtudes o actitudes como ayudas y sostén. Convencerse de que para practicar la rectitud moral y la caridad o amor desinteresado son muy provechoso y aun, necesario poseer prudencia, fortaleza y templanza juntamente con la creatividad, la confianza, la austeridad, la sinceridad, la audacia, la sencillez, la mansedumbre, la alegría, el sentido del humor y otras.
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Área II.- El Empresario y la Economía. Objetivo General del Área II.El dirigente de empresa se ve precisado a tomar decisiones de carácter social en su empresa, y como ésta actúa en la economía, por eso es necesario reflexionar acerca de cómo ésta impacta en sus decisiones desde el punto de vista del pensamiento social.
Destino Universal de los Bienes: Los principios sociales universales derivados de la persona humana, solidaridad, subsidiaridad, bien común, justicia y fraternidad plantean el problema existencial de las desigualdades reales frente a los bienes limitados de la creación y las necesidades siempre crecientes de las personas y de sus aspiraciones. Convencer que todos los seres humanos, aun los moralmente malos, tienen derecho, por su dignidad de personas, a tener acceso de algún modo al provecho racional de los bienes, incluyendo la tecnología, para existir dignamente.
La Economía: Convencidos los participantes de los principios sociales universales derivados de la dignidad de la persona humana, se entra en un área de aplicación general de esos principios a la realidad de la vida económica, en que el hombre de empresa juega un papel eminente. Recordar que la persona humana tiene actividades sociales, culturales, religiosas y económicas. Su actividad económica, si bien es indispensable para todos los hombres, no es lo único valioso en la persona.
Formas de Propiedad: Parece darse una oposición entre el destino universal de los bienes y el derecho de propiedad, principalmente si es privada, por lo que hay que establecer un justo concepto de propiedad que armonice con ese destino universal. Reconocer que toda propiedad, y por tanto también la privada, tiene una hipoteca social (responsabilidad social, función social) y se justifica como un derecho natural a toda persona humana, porque sirve para hacer realidad el destino universal de los bienes (provecho del o los propietarios y de los demás seres humanos).
La Empresa: A la luz del destino universal de los bienes y la función social de la propiedad, principalmente privada, en sus diversas modalidades, se requiere considerar cómo la empresa privada es el medio más apto para ello. Tener un concepto claro de lo que es la empresa, su causa, su fin, su solidaridad interna y externa, así como su relación con la sociedad y sus gobiernos, según el pensamiento social.
El Capital: Se ha reflexionado sobre el destino universal de los bienes, la economía como la actividad humana que puede incrementar su utilidad para que así sea realidad ese destino. En la empresa están las personas que aportan capital. ¿Qué pensar de éste a la luz del pensamiento social? Aclarar que el capital en la empresa es la propiedad privada invertida por sus propietarios en la empresa. Por lo que, debido a su colaboración en la obtención de los fines de ésta, han de recibir una remuneración por su capital.
Las Utilidades: Una empresa que no tiene utilidades no añade nada a lo que entró a ella. La mejoría económica, producida por la actividad de la empresa, traducida en dinero, es el valor añadido por la empresa. Reconocer que las utilidades son un buen índice, no el único, de la buena marcha de la empresa pues con ellas se manifiesta su adecuada utilización de los factores productivos y la satisfacción de la sociedad por su servicio.
El Trabajo: No hay progreso social sin economía, no hay economía sin trabajo en cualquiera de sus formas, espirituales y corporales. Quien quiere una economía con una empresa a la medida de la persona humana, tiene forzosamente que abordar la cuestión laboral. Reconocer la primacía del trabajo sobre el capital. Porque: El solo capital no aumenta utilidad económica sin el trabajo humano. El capital puede existir sin propietario, el trabajo humano no puede existir sin el trabajador. Capital y trabajo, ambos coparticipan en la creación de la utilidad y deben participar en la distribución de la utilidad. Remuneración del trabajador.
Desarrollo de las Personas: El hombre que trabaja en una empresa no sólo tiene como objetivo percibir una remuneración justa y equitativa, con la cual pueda vivir él y su familia dignamente, acceder a la propiedad y así participar en el destino universal de los bienes. Llegar al conocimiento de las exigencias más humanas del trabajador, como son las condiciones en que labora, el perfeccionamiento profesional y social del mismo es necesario para que una empresa suba un escalón más en humanidad.
Los públicos de la Empresa: En la economía social de mercado, juegan un papel muy importante los clientes, que son el motor que jala la empresa y los proveedores que son el combustible que la empuja, en tanto que los competidores ayudan a medir su eficacia y eficiencia. Proponer que en un mercado libre, de oferta y demanda, la responsabilidad social de oferentes y demandantes debe ser fundamento de las relaciones entre empresa, proveedores, clientes y competidores.
La Gestión de la Empresa: El gobierno de una empresa con responsabilidad social, es decir, orientada a satisfacer las necesidades de la sociedad mediante la creación y distribución de un valor agregado a los bienes naturales que tienen un destino universal, en un mercado competitivo cuyos actores han de ser justos y fraternales, es clave en la economía según el pensamiento social. Valorar la importancia que tiene para la empresa una gestión con responsabilidad social que, por tanto, tiene la exigencia de atender a la dignidad humana de su personal, tanto en su organización, como en el trato participativo de cada trabajador y de su sindicato en cuanto toca a su desarrollo integral.
Balance Social: Conviene recordar nuestras reflexiones sobre economía y modelos económicos, empresa y empresario, trabajo, remuneración del trabajo, participación, capital, utilidades y valor económico agregado, cliente y proveedores, competidores, sindicato de empresa, ética y técnica. Hoy es muy oportuno que abordemos el tema del Balance Social para ver si podemos aplicarlo a nuestras empresas y así conocer dónde estamos y a dónde vamos en cuestión social. Analizar cómo la empresa, en que uno tiene un puesto de dirigente, juega una función importante no sólo en lo económico y político sino inmediatamente en lo social.
Empresa Socialmente Responsable: El examen del balance social de una empresa ha dado una especie de fotografía de cómo es ella actualmente desde el punto de vista de su responsabilidad social. Complemento de él es forzosamente pensar qué hay que hacer para su mejoramiento en este aspecto. Despertar en los participantes el deseo de corregir o mejorar el desempeño de la moral social en sus propias empresas. |
Área III.- El Empresario y su Entorno. Objetivo General del Área III.El empresario cuando toma decisiones de empresa en su campo propio que es el económico está inmerso en un entorno más amplio que a la vez que le condiciona, sin determinarlo, también impacta con ellas lo impacta. Por eso hay que considerar ese entorno más amplio a la luz del pensamiento social.
El Estado: El empresario que desea poner en práctica los principios sociales universales, no se contenta con atender a la economía, para impregnarla de esos valores, sino que sabe que su responsabilidad social. Por ello, ha de reflexionar en que su impacto está seriamente condicionado a la actividad del Estado, de los organismos intermedios y, entre éstos, los partidos políticos. Reconocer que el empresario ha de contribuir al bien común de la sociedad civil o Estado individualmente y en participación con los organismos sociales intermedios en la tarea de lograr el Bien común Público.
Bases de la Democracia: Desde la segunda mitad del siglo pasado, a la caída de los regímenes autoritarios y de los socialismos reales, la atención y preferencia se volcó hacia la democracia. El pensamiento social reconoce el valor de la democracia, con sus debidos condicionamientos. Por eso después del Estado, el tema de la democracia es imprescindible. Reflexionar sobre el sentido positivo de la democracia, recordando sus bases a la luz de la filosofía humanista.
Partidos Políticos: El hombre de empresa no puede dejar de lado la actividad de los partidos políticos, ya que él y su empresa buscan servir a la sociedad, con iniciativa, inteligencia y libertad ética y los partidos políticos con sus propuestas inciden en la vida de la empresa. El empresario, como ciudadano que es, no debe ser indiferente a la política, pues debe reconocer la importancia de los partidos políticos, como grupos de ciudadanos que se proponen conseguir y ejercer el poder público para resolver las cuestiones económicas, políticas y sociales según sus propios criterios o ideologías, en función del bien común de la sociedad civil.
Organismos Intermedios: El hombre de empresa, convencido de su responsabilidad social cívica, se encuentra con la existencia de agrupaciones u organismos que median entre la empresa y la sociedad civil o Estado. Necesita reflexionar sobre ellos para pensar cómo ha de llevar a ellos los principios universales sociales. Reflexionar sobre el derecho que tienen las personas de unirse entre sí, formando dentro de la sociedad en general, coaliciones para promover sus propios intereses personales, familiares, laborales, culturales y cívicos sin tener que recurrir a las autoridades políticas a nivel nacional o internacional.
Transparencia: El acceso a la información sobre las conductas que dañan al bien de los particulares y al bien común de la sociedad es un paso necesario para combatirlas con éxito. Es la transparencia. El empresario en su actividad económica es un factor muy poderoso para el saneamiento de la irresponsabilidad social. Reflexionar sobre la transparencia en la vida económica y social de las empresas, del medio empresarial y del país en el contexto globalizado de hoy.
Medios de Comunicación: Los medios de comunicación, se dice, son con la prensa un cuarto poder que modela la sociedad, pues conserva, critica y transforma las culturas de los pueblos, el empresario con su producción y su publicidad en esos medios, no debe evadir su gran responsabilidad moral social. Tener conciencia de la cultura actual, su pluralidad y su impacto en las innumerables cualidades espirituales y corporales con que puede la persona humana dominar el universo y hacer posible una vida más digna en la familia, en la sociedad civil y en toda la humanidad. Advertir el poder, para bien o para mal, de los medios de comunicación y su influjo en las culturas.
Desarrollo Científico y Ética: El progreso integral del ser humano está histórica y lógicamente ligado íntimamente al avance de las ciencias con sus aplicaciones tecnológicas. No siempre ha sido conforme a la dignidad de la persona y del bien común de la humanidad. Analizar la importancia de la ciencia en el desarrollo de la humanidad, por el conocimiento y el uso de las leyes de la naturaleza, de la economía, de la empresa y de la sociedad.
Ecología: Tenemos una habitación común, que es el universo, en ella están los recursos dados por el Creador a la humanidad, para transformarla, de suerte que sea un patrimonio de todos los seres humanos, pasados, presentes y futuros. Reflexionar acerca de la responsabilidad de conservar el equilibrio ecológico en el medio geográfico en que se trabaja, en beneficio de la propia persona y de las demás, inclusive las de generaciones futuras, puesto que los bienes, incluyendo la tecnología, tienen un destino universal.
Globalización: El dirigente de empresa, como ésta misma, está inmerso dentro del fenómeno mundial, denominado globalización, cuya realidad actual tiene aspectos positivos y negativos que originan controversias de las que el dirigente de empresa no puede marginarse. Es importante, pues, tener en cuenta lo que es y su poder. Comprender, desde un enfoque ético social, la globalización como un proceso técnico, financiero, ideológico y político que influye en la cultura. Enfrentar los retos que presenta para el dirigente de empresa.
Migraciones: En el entorno del empresario, unido a la globalización, está el grave problema de las migraciones. Por eso conviene examinar hasta dónde y cómo se extiende su responsabilidad social al respecto. Reflexionar sobre las migraciones desde el punto de vista del pensamiento social, su importancia y las recomendaciones que pueden hacerse para que los derechos humanos implicados en todo ello, se apliquen con más eficacia.
Empresa y Familia: No es posible omitir la reflexión de la familia en relación con la empresa. Pues quienes forman la empresa son personas con derecho a tener una familia y por una parte ésta depende del trabajo del hombre, mientras que por otra, según sea su familia así será usualmente el desempeño del hombre en su empresa. Explicar cómo la familia que se funda en el matrimonio tiene la posibilidad más radical de amar permanentemente, de reconocer el valor de cada persona que la integra, más allá de los condicionamientos circunstanciales que harían del amor una condición y no un don.
Deberes de las Élites: El dirigente de empresa se encuentra frente al mismo campo de trabajo de antes de este Diplomado. Tiene una síntesis del mismo que le abre un horizonte muy amplio de acción cuya visión termina en una empresa y una economía integrada en una sociedad nueva, de justicia, de amor y de paz. Explicar el hecho humano de la existencia de elites en toda sociedad humana y hacer ver la responsabilidad de ellas. El desempeño de su papel en la sociedad, según esta responsabilidad, las calificará como buenas o malas. Los hombres de empresa son una elite. |